Las ventajas de ser autónomo cuando eres ingeniero o arquitecto

Empezare diciéndote que en España ser autónomo no es la panacea. Sufres cotizaciones a la seguridad social abusivas, desventajas fiscales, apenas tienes cobertura de desempleo y arriesgas tu patrimonio personal (y el de tu pareja si tienes gananciales). A pesar de lo dicho, opino que para ejercer como redactor de proyectos o director de obra es la mejor opción. A continuación te cuento por qué.

Las ventajas de la autonomía

Se autónomo te permite:

  • Tener el control. Dependerás de los clientes y de los proveedores, claro. Pero tú te organizas.
  • Contener el gasto, sobre todo en las fases iniciales. Es más barato, cuando facturas poco, ser autónomo que gestionar una sociedad.
  • Dirigir y ser artífice de tus propios resultados.
  • Limitar la necesidad de rendir cuentas.

Cuando estes listo a no depender de nadie, o cuando las circunstancias te obliguen, hazte autónomo. Pero ojo, antes prepara el terreno. Si trabajas en una empresa, piénsate lo de quemar las naves (muy de moda en el mundillo del desarrollo personal) y actúa de modo estratégico.

Empieza trabajando para otro

Trabajar para un tercero es la mejor opción para empezar. Que no se te caigan los anillos por iniciar la actividad en prácticas, como becario o con un salario bajo. Entiende que es como una etapa más de tu formación. En unos pocos meses podrás saber si te gusta el trabajo, conocerás gente, y aprenderás los procesos básicos y como documentarte. Yo me licencié en noviembre, mientras trabajaba como becario en una oficina técnica, cuando toco renovar la beca, en febrero del año siguiente (4 meses), me ofrecieron un contrato laboral, lo decline, negocie una colaboración como freelance, e inicié mi actividad como autónomo.

Antes de independizarte desarrolla un plan de acción, aprovecha tu etapa como empleado para empezar a construir una marca personal, fórmate y si es compatible con tu actividad actual, busca posibles clientes.

Enfócate en un nicho que tenga mercado, y en que la competencia no sea abrumadora. Una buena opción es, en lugar de centrarse en una tipología de proyectos (o solo en una tipología), apuntar también a un sector de actividad (por ejemplo, proyectos de refrigeración e instalaciones térmicas para la industria vinícola). Ten cuidado de que tu nicho no sea demasiado pequeño. Haz marketing de contenidos orientado a los clientes de este sector. Aumenta tu visibilidad participando en los eventos de tu colegio, haz networking y acude a ferias y congresos. Vete a obra todo lo que puedas, y conoce a todo el mundo que puedas en la administración.

Y después de eso, hazte autónomo

Después hazte autónomo, cumpliendo todas las condiciones legales, que puedes consultar en la entrada titulada Requisitos básicos para el ejercicio libre de la profesión de ingeniero o arquitecto.

Te en cuenta que mientras ejerzas como autónomo, cualquier reclamación de responsabilidad civil amenazará tu patrimonio personal, por lo que deberás tener una buena cobertura de seguro. Pregunta en tu colegio, dado que a veces ofrecen seguros colectivos o negociados colectivamente. Después de esto mantente informado, y fórmate de modo permanente. En el post llamado 5 hábitos para mantenerse informado de manera productiva te dejo unas ideas.

Y cuando la facturación crezca, hazte una Sociedad Limitada

Como administrador de una sociedad, tendrás que seguir cotizando a autónomos o a una mutualidad de previsión social. Además aumentarán los gastos de gestoría, incluso si no tienes empleados, al complicarse la contabilidad y la tramitación de impuestos.

Pero interponer una sociedad te ofrecerá ventajas, como limitar la responsabilidad al capital social de la misma (si está administrada conforme a la ley) y te permitirá deducciones fiscales vedadas o complejas para los autónomos. Además el tipo impositivo del impuesto de sociedades es mejor que el del IRPF si tus ingresos son elevados.

Pero ojo, la sociedad constituida no debe ser meramente instrumental, articulada para eludir pago de impuestos o dificultar la asignación de responsabilidades personales. Si este es el caso podremos tener problemas con hacienda o con los tribunales. Es frecuente el caso donde varios profesionales autónomos, cada uno con sus propios medios materiales, instrumentan sociedades para facturar los trabajos. En situación similar se encuentran las cooperativas de facturación y agrupaciones de autónomos. No te aconsejo estas soluciones, y que hables siempre con un gestor.

Si ya estas en el punto de pensar en dar el salto a una sociedad (50.000 – 60.000 € de facturación anual), te aconsejo la lectura de el libro de Juan Haro titulado Los trucos de los ricos: 92 trucos para multiplicar tu dinero, proteger tu patrimonio y reducir tus impuestos legalmente. A pesar de que el título suena a «venta de humo», el libro es un conjunto de reflexiones muy cabal, que te hará pensar mucho.

Requisitos básicos para el ejercicio libre de la profesión de ingeniero o arquitecto

En la entrada titulada Las ventajas de ser autónomo cuando eres ingeniero o arquitecto te doy mi punto de vista personal sobre la conveniencia de ser freelancer. Ahora voy a resumir, de forma somera, los requisitos a cumplir para lo que se ha dado en llamar el ejercicio libre de la profesión.

Alta en el Impuesto de Actividades Económicas

Es un trámite sin coste, que debes realizar en Agencia Tributaria presentando una declaración censal, escogiendo los epígrafes correspondientes a tu actividad (311 para el caso de los Ingenieros Industriales). No tendrás que pagar nada por este impuesto mientras tu cifra neta de negocio no supere el millón de euros.

Colegiación en tú Colegio Profesional

En España, la colegiación es un requisito obligatorio para el ejercicio de las profesiones de ingeniero idustrial y arquitecto (y también para muchas otras ingenierías). No debes confundir la eliminación de la obligación de visar muchos trabajos, llevada a cabo por el Real Decreto 1000/2010, con la necesidad de estar colegiado. Hoy por hoy, si trabajas como Ingeniero Industrial o como Arquitecto, debes estar colegiado, lo mismo para los ingenieros técnicos y los arquitectos técnicos.

Ten en cuenta que la colegiación puede ser un proceso lento, dado que dependiendo de los estatutos del Colegio, es posible que deba ser aprobada por la Junta de Gobierno u organismo equivalente. Muchos colegios tienen ofertas para recién titulados o técnicos en paro, así que colégiate tan pronto como te sea posible.

Podríamos discutir mucho sobre si la colegiación ofrece alguna ventaja, pero eso es harina de otro costal.

Alta en el RETA o en la Mutualidad

Para poder ejercer una actividad económica por cuenta propia, deberás optar por una de las dos alternativas siguientes:

  • Cotizar al regimen especial de trabajadores autónomos de la seguridad social. Es un trámite que se puede hacer online, o través de un Punto de Atención al Emprendedor. Ten en cuenta que si optas por este régimen, lo que se conoce por ser autónomo, no podrás pasar a ser Mutualista.
  • Como alternativa a ser autónomo, puedes hacerte mutualista cotizando, a través de tu mutualidad profesional, a un plan de previsión personal que de modo legal se haya diseñado como alternativa al RETA. Explicado de manera burda, siendo mutualista cotizas a un plan de pensiones privado, que podrás recuperar llegada tu jubilación. Si inicias tu actividad como mutualista, podrás pasar a autónomo en cualquier momento.

El ejercicio de la profesión, tanto si optas por ser autónomo como si decides ser mutualista, lleva aparejada la obligación de presentar declaraciones fiscales distintas del IRPF, lo que deberás tener en cuenta. Te recomiendo que delegues la gestión en un gestor o asesor virtual y te dediques a hacer crecer tu negocio.

Contratación de un seguro de responsabilidad civil profesional

Si vas a redactar proyectos, firmar certificados o dirigir obras, debes tener un seguro de responsabilidad civil profesional. No lo pases por alto, te juegas mucho. Algunos colegios ofrecen seguros colectivos o seguros individuales negociados con ventajas, al ser negociados de forma colectiva. Para algunas profesiones, es un coste muy significativo, que tendrás que repercutir en los trabajos.

Otros trámites y obligaciones

Te he detallado los que, a mi juicio son más críticos. Puede haber variaciones en función de la comunidad autónoma o cambios en la legislación. Dos visitas obligadas, para informarte son, tu colegio profesional y un punto de atención al emprendedor o equivalente.

Te dejo a continuación una serie de trámites que pueden ser necesarios, o convenientes:

  • Si vas a abrir un local u oficina, licencia de apertura o declaración responsable. Si el acondicionamiento del local requiere obras, la pertinente licencia de obra. Estos trámites se realizan en el ayuntamiento.
  • Comunicación de la apertura del centro de trabajo a la autoridad laboral de la comunidad autónoma.
  • Si vas trabajar en el ámbito de la seguridad industrial o las instalaciones, inscripción en la sección B del registro industrial integrado, lo que puedes hacer por vía telemática ante tu comunidad autónoma.

Si hay algún trámite que consideres importante y eches en falta, o quieres hacer alguna aportación para mejorar esta entrada, no dudes en dejarme un comentario.

Los dos polos del imán de la productividad

Toda mi carrera he tratado de compatibilizar dos o más actividades, trabajos de docencia, con muchas horas de dedicación, consultoría, proyectos … Algunas épocas con mucho éxito, otras no tanto. Hoy he escuchado un episodio de un podcast de Luis Ramos que me ha hecho pensar sobre dos ingredientes que permiten obtener victorias rápidas y que te ayudarán a transmitir a tus clientes imagen de profesionalidad.

Priorizar

Trabaja siempre con el fin en mente. Toma solo trabajos alineados con tus metas. Ojo, es legítimo que uno de tus objetivos a corto plazo sea ganar dinero. Está muy bien trabajar con propósito, pero también hay que comer.

Entiende que quieren los demás, y para que lo quieren. Somételo a tu marco de referencia. Evalúa a tus clientes, en la entrada Cómo identificar a nuestro cliente ideal te he hablado un poco de esto.

Trabaja de manera incremental, haciendo a los otros implicados partícipes, mantén a la gente informada. Descarta trabajos que no sintonicen con tus valores, que provengan de clientes que no encajan en tu perfil. Aprende a decir NO.

Posterga lo urgente, en pos de lo importante. No asumas las urgencias de los demás como propias. Disecciona los trabajos, dedica tiempo a pensar.

Finalizar

El tiempo de trabajo percibido por los demás es la suma de los periodos de trabajo efectivo más los periodos en blanco. No caigas en el error de tratar de acortar la duración de los procesos durante los periodos de trabajo efectivo (salvo que seas ingeniero de métodos en una empresa de producción industrial). Obtendrás muchos más resultados si te centras en acortar los periodos en blanco.

Realimenta al cliente, envía un correo explicando los avances. Y sobre todo, cierra los trabajos. No dejes que cicatricen por el paso del tiempo. Aclara de manera explicita que todos los hitos prefijados han sido alcanzados y que procede finalizar.

Trabaja enfocado, fíjate plazos, no hagas muchas cosas a la vez. Haz lo importante primero, y usa la sensación de urgencia para obligarte a finalizar. Entiende que todo se acaba y que en lo nuevo nos espera algo distinto, que puede ser mejor.

Vence la procrastinación, trabaja en periodos de tiempo cronometrados, busca alguna técnica de productividad que encaje contigo, cuando estés preparado. Habituate a las listas y a los calendarios primero, de modo suave, cuando te acostumbres a documentar lo que haces, eso ya será mucho.

Un libro recomendado para terminar

Se que suena tópico, pero La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferris, me cambió la vida. Bueno quizá no sea para tanto, pero a pesar de que muchas partes son sobradas de «vendehumos profesional» el libro merece muchísimo la pena; todos los autónomos deberían leerlo con espíritu crítico.

Espero tus comentarios.

Cómo valorar contratos de mantenimiento en instalaciones

A raíz de la publicación de la entrada titulada Modelos de contrato de mantenimiento de instalaciones térmicas, algunos usuarios me habéis mandado preguntas relativas a cómo valorar estos contratos. Sin ánimo de profundizar en la cuestión de cómo poner precios, que entiendo nos preocupa a todos, y de la que hablaré otro día, aporto mi punto de vista de forma muy resumida.

Mantenimiento preventivo

De manera simple, el mantenimiento preventivo comprende el conjunto de operaciones que se realizan para mantener la instalación en funcionamiento de modo seguro, eficiente y legal. Se suele estructurar en forma de visitas periódicas y planificadas. Si en el transcurso del mantenimiento se encuentran averías simples, se resuelven. Si estas averías requieren cantidades significativas de mano de obra, o materiales o piezas de repuesto, estas se facturan a parte, en base a una tarifa o presupuesto.

Cuando quieras valorar un mantenimiento preventivo, puedes usar el siguiente esquema sencillo:

  1. Haz un listado de todos los equipos a mantener. Consigue los manuales de instrucciones.
  2. En la normativa de aplicación, busca las operaciones mínimas de mantenimiento que sean aplicables. Comprueba en los manuales de los equipos si hay operaciones recomendadas por el fabricante que no aparezcan en los reglamentos. Con estas operaciones y aquellas que tú consideres oportunas de acuerdo con tu experiencia, elabora el plan de mantenimiento. Si vas a hacer diagnósticos preventivos, pruebas o ensayos, inclúyelas también.
  3. En base a las operaciones a realizar conforme al plan, determina el número de horas de mano de obra a aplicar. Añade al coste de la mano de obra, el desplazamiento, el material fungible, y todos aquellos costes directos imputables al contrato, incluidos los de levantamiento de planos, cumplimentación de registros, emisión de informes y oficina técnica.
  4. Con esto tendrás definido de manera breve el alcance del mantenimiento preventivo. Fija un precio para este mantenimiento, teniendo en cuenta tus costes directos, indirectos y el margen de beneficio que te interese para la obra. Debes tratar de transmitir al cliente que el servicio que prestas prolongará la vida útil de los equipos, y evitará paradas, y que por lo tanto el mantenimiento es una inversión.
  5. En el contrato recoge el listado de equipos y el programa de mantenimiento como anexos, y determina de modo claro el alcance y las exclusiones. Cita de manera explícita que recambios o piezas de respeto corren por cuenta de la empresa mantenedora. El mantenimiento preventivo se suele facturar de modo periódico (mensual, trimestral, …) mediante remesas recurrentes.
  6. No olvides incluir en el contrato una póliza de renovación tácita. En la entrada Modelos de contrato de mantenimiento de instalaciones térmicas, tienes dos modelos de contrato de ejemplo.

Mantenimiento correctivo

Muchas empresas, sobre todo en contratos públicos, ofertan muy barato el mantenimiento preventivo porque esto la facilita estar en la instalación, lo que les da más opciones de ganar licitaciones de reparaciones o reformas. No me parece buena práctica, y mucho menos para una empresa que empieza.

Por regla general, el mantenimiento correctivo, que consiste en la reparación de averías sobrevenidas e inesperadas, no se incluye en el precio del mantenimiento preventivo. Lo habitual es que indiques en el contrato el tiempo que tardarás en atender la avería, en horario normal y especial, y el coste de la mano de obra. En las instalaciones pequeñas se suele excluir el precio de la piezas, aunque hay clientes que obligan a presentar listados de repuestos valorados.

En el contrato tú te comprometes a atender al cliente en determinado tiempo, con un determinado precio de mano de obra, y presentándole presupuesto de las piezas a remplazar. Algunos contratos incluyen bolsas de horas de mantenimiento correctivo en el precio de la mensualidad, debiendo pactar las partes que se debe hacer con las horas no ejecutadas.

Recuerda que en la entrada titulada Modelos de contrato de mantenimiento de instalaciones térmicas, tienes dos plantillas, que en cualquier caso debes revisar y someter a la consideración de tu asesor legal.

5 hábitos para mantenerse informado de manera productiva

En la entrada titulada 18 problemas que debemos evitar cuando redactamos proyectos de ingeniería te conté que uno de los principales inconvenientes que puedes encontrarte es no estar al tanto de las últimas tendencias relacionadas con lo que estas proyectando.

Vivimos expuestos a permanentes estímulos que demandan nuestra atención. Si a eso unimos que en nuestra formación reglada que no prima la adquisición de habilidades blandas como la buena organización o la capacidad de aprendizaje, corremos el riesgo de perdernos en navegaciones interminables por Internet.

Te voy a compartir cinco hábitos que me ayudan a mantenerme informado y a trabajar con mucho más foco. He de reconocer que en ocasiones pierdo un poco la perspectiva, y me pierdo como todo el mundo; en ese momento repasar este listado me ayuda a encaminarme de nuevo.

Limita el tiempo de investigación

Cuando tengas que documentarte para un trabajo, limita el tiempo. Ponte un cronómetro y no superes el tiempo programado. Esto te ayudará a mejorar tus habilidad filtrando información y afilará tu capacidad de síntesis. Lo aconsejable es que el tiempo que vayas a dedicar a la investigación lo tengas planificado de antemano cuando descompones el proyecto en tareas. ¿Qué no descompones el proyecto en tareas? Pues quizás deberías.

Centra el aprendizaje

Igual que es cierto que debemos estar en constante formación, es falso que el saber no ocupa lugar. Centra tu aprendizaje en desarrollar destrezas relacionadas con tus objetivos, bien sean profesionales o vitales. Haz un entrenamiento consciente de aquellas habilidades que de verdad necesitas, dedicando paquetes de horas. Evita saltar de una disciplina a otra. Mantente enfocado.

Si esto te parece agobiante, prueba a alternar periodos (semanas, días) en los que realizas aprendizaje consciente, con otros en los que solo estudias para colmar la curiosidad.

Usa un agregador de noticias

Si acostumbras a visitar muchos Blogs, puedes ahorrar mucho tiempo si empleas un lector RSS, como Feedly. Esto te permitirá, bien a través del navegador, bien por medio de una aplicación móvil, consultar los títulos y resúmenes de todas las entradas, de un vistazo y en el mismo lugar. Feedly tiene una versión gratuita, que aunque da un poco la tabarra con que te pases a un plan de pago, es operativa para la mayor parte de las necesidades.

Guarda para leer luego (¡Y no leas ahora!)

Este método es el que mejores resultados me ha dado, junto con el siguiente. Se puede dividir en tres pasos muy sencillos:

  1. Guarda la información que te parezca interesante para leerla más tarde. Puedes combinar una carpeta en la nube para los archivos descargados con una hoja de Google Sheets o una cuenta de Pocket para los enlaces. No consumas el contenido en el momento que te llegue o que lo encuentres.
  2. Agenda momentos, con tiempo limitado, para revisar el contenido. Antes de ponerte a estudiar, prioriza el contenido en función de tus intereses u objetivos actuales.
  3. Cuando termine el tiempo estipulado, o como mínimo una vez a la semana. Vacía las carpetas y borra todo el contenido que no hayas tenido tiempo de revisar. De lo contrario cada vez que accedas a tu repositorio de cosas por leer, te sentirás abrumado por la cantidad de cosas pendientes, lo que producirá un efecto desmotivador.

Escucha podcast

Si a lo largo de tu jornada, tienes periodos de tiempo muertos, como viajes en coche o transporte público, aprovéchalos para escuchar podcast. Es cierto que no hay demasiados podcast de ingeniería en español, pero puedes aprovechar para desarrollar tus habilidades blandas o mejorar en aspectos como la gestión empresarial, o el marketing.

Soy gran consumidor de podcast, porque hago muchos kilómetros y porque es una buena manera de aprender. En el coche o cuando camino ya no siempre escucho música o la radio, opto por escuchar contenidos sobre desarrollo personal, marketing, diseño web y otros temas que me interesan. Si te apetece que deje una lista con mis podcast recomendados, te ruego que me lo hagas saber en forma de comentario.

Cálculo de la demanda energética para la producción de ACS.

En la entrada titulada Cómo calcular el volumen de un acumulador de agua caliente sanitaria, inicié el desarrollo de un ejemplo de dimensionamiento de la instalación de producción de ACS para un local destinado a uso deportivo.

En el post de voy a mostrarte cómo calcular la demanda energética para la producción de agua caliente sanitaria. Este cálculo es un paso previo necesario para la determinación del consumo energético de cada sistema propuesto, lo que nos servirá de base para determinar la viabilidad económica de cada solución propuesta.

Datos previos

Se trata de un local de uso deportivo situado en la provincia de Madrid. La media diaria de consumo de agua caliente sanitaria es de 8.000 litros = 8 m3.

Demanda energética para la producción de ACS

A continuación vamos a calcular la demanda energética para la producción de ACS. Para ello se empleará la siguiente expresión:

Demanda energética para ACS.

Siendo:

DACS: Demanda energética de ACS (kWh/periodo)

VACS: Volumen consumido de ACS (litros/periodo), a la temperatura de utilización.

tu: Temperatura de uso (ºC).

te: Temperatura de agua fría de consumo humano (ºC).

Ce: Calor específico (kWh / (m3·ºC)); para el agua toma el valor de 1,16

Debes tener en cuenta que en esta expresión se emplea la temperatura de uso, y no la de preparación. Si deseas emplear la temperatura de preparación (tal y como propone el HE 4), debes emplear el volumen de agua preparado a esa temperatura y no el volumen consumido.

Solución

En este caso el volumen consumido sería de 8.000 litros/día, con una temperatura de uso de 38ºC. Resolveremos el cálculo mensualmente, empleando la temperatura media de agua fría de consumo humano correspondiente. Las temperaturas medias de agua fría puedes obtenerlas del Apéndice B de la sección HE 4 del CTE.

Para poder aplicar la fórmula mensualmente, construye una tabla como la que sigue:

Cálculo de la demanda energética de agua caliente sanitaria - ejemplo.

Obtenemos una demanda anual de 84.578 kWh. El siguiente paso será calcular el consumo energético para preparación de ACS, para lo que necesitamos tener definidos los sistemas de producción de calor, y conocer sus rendimientos estacionales. Pero eso lo dejamos para una entrada posterior.

Hoja de cálculo para la determinación de la demanda energética para producción de ACS

A continuación puedes encontrar un enlace a la hoja de cálculo empleada para resolver el ejemplo. Si tienes alguna duda, puedes dejar un comentario al final de la entrada:

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