¿Beneficia el proyecto del Chint Group a Galicia?
El 4 de diciembre el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y el Conselleiro de Industria, Fernando Blanco, se reunierón con el Sr. Cunhui Nant, presidente del grupo empresarial chino Chint Group. En dicha reunión el número dos de la Xunta trasladó a la delegación china el interés de gobierno y patronal gallega en intensificar las relaciones bilaterales.
Resulta muy curioso que en la nota de prensa publicada acerca de la reunión, el gabinete de comunicación de la Consellería de Industria pase de puntillas sobre el tema que he llevado al Chint Group a la primera página de los diarios gallegos, que es la intención del magnate chino de invertir en la creación de un gran parque fotovoltaico en Galicia, con una inversión prevista que podría rondar los 120 millones de euros.
Parece claro que el proyecto resultará beneficioso para Galicia, ¿o no?. No hay que olvidar que los productores fotovoltaicos cobran el kilovatio producido a un precio sensiblemente mayor al que paga el consumidor final, en virtud a un sistema de remuneración primado por el estado. De este modo el grupo empresarial chino rentabilizaría su inversión a través de una unos ingresos subvencionados. Si los materiales con los que se construyen las instalaciones son importados, en España solo repercutiría el coste de instalación (un porcentaje muy grande se debe a los paneles solares, que obviamente serán de fabricación china) y el manteniento, ya que ni siquiera la tributación de los beneficios esta clara donde se hará.
Es previsible que los productores fotovoltaicos gallegos no estén contentos con la noticia, y comprensible. A la incertidumbre que vive el sector en general por la volatilidad normativa, en Galicia hay que sumar la dificultad para encontrar suelo donde este tipo de instalaciones sean usos autorizados. En principio la Ley del Suelo de Galicia, con una redacción demasiado desfasada en el tiempo, ató las manos de los técnicos municipales y autonómicos. Después de la modificación de la citada disposición, se liberó suelo rústico, pero por error o exceso de celo por parte de los legisladores, el uso sigue siendo incompatible con el suelo rústico procedente de concentración parcelaria, y dado que Galicia es históricamente zona de minifundios, la mayor parte del suelo sigue bloqueado.
Se puede decir que la gestión del tema por parte de la Vicepresidencia ha sido inadecuada por poco respetuosa con los pequeños inversores que sufren la dura realidad del sector actualmente e incoherente con la planificación estratégica del gobierno de la nación, próximo a alcanzar objetivos estratégicos en fotovoltaica, y que en la próxima legislatura se verá en el compromiso de repercutir las primas destinadas a promover las energías renovables a los consumidores finales.
Enlaces relacionados:
Nota de Prensa del Gabinete de Comunicación de la Consellería de Innovación e Industria